Es otra noche más que culmina, no soporto otra interrogante en mi cabeza,
En mi rostro descienden y resbalan lágrimas silenciosas, hasta el suelo.
En el ocaso y en momentos amargos, los espíritus vuelan, sin amor;
Campanas cantan una melodía solitaria; se encienden las velas
Y estos sueños visionarios no logran consumirse solos.
Vientos de cambio traen canciones a mi memoria,
Un corazón vacío y un alma me embriagan,
Este episodio obscuro construye mi destino final,
Sin saber lo que el mañana me deparará.
De las miradas reflejadas debo huir y esconderme,
Aquellos ojos místicos se cierran y me cegan;
Con el pasar del tiempo un prisionero encerró detrás de la puerta rosas solitarias que lentamente se marchitan y mueren.
No logro escapar de esta cautiva infelicidad,
Corazón sin sentimientos, en supremacía;
Derrocha un mar violento de tiranía,
La vida tiene muros despreciables que me han encerrado por siempre,
En sus paredes, en mi prisión eterna;
Toca las cuerdas intensas de esta sinfonía.
Olvida esta fantasía,
Es sólo otra visión que se lleva la marea,
Los olvidados nadie recordará,
Aunque no puedo negar lo que hay detrás,
Detrás de esta utopía.
Qué canción, ésta es mi humilde traducción al español. Pese a que en ella no rescató el valor rítmico y sonoro, intento hacerlo mejor posible para ser fiel en lo que quiere expresar el autor. No obstante, casi nunca se puede expresar todo lo que siento con palabras, la inspiración a veces proviene de lo incomprensible; por tanto, inexplicable. Soy de la idea que si una canción te toca en alma, debes traducirla, para no sólo entenderla, sino que amarla por siempre.
Es triste, pero verdadera. Muchos artistas del ámbito que sean (músicos, poetas, pintores, ets.) subvalorados. No entiendo eso de esperar a que se muera uno de ellos para darse cuenta lo que valen. Si contasemos cuantos de ellos y ellas han sido recordados después de muertos habría más personas de la que sobreviven por intentos de asesinato.
Aunque creo un artista necesita a veces, no siempre, un poco de inspiración en la soledad y el olvido.
Es como si nos sintiesemos desolados y arrojados en un mundo opacado por la vanidad y insoportable tristeza de vivir anclados en la inconsecuencia perpetua, de morir atados sin pena ni gloria.
Fantasía a luz de las velas
Es otra noche más que culmina, no soporto otra interrogante en mi cabeza, En mi rostro descienden y resbalan lágrimas silenciosas, hasta el suelo.
En el ocaso y en momentos amargos, los espíritus vuelan, sin amor; Campanas cantan una melodía solitaria; se encienden las velas Y estos sueños visionarios no logran consumirse solos.
Vientos de cambio traen canciones a mi memoria, Un corazón vacío y un alma me embriagan, Este episodio obscuro construye mi destino final, Sin saber lo que el mañana me deparará.
De las miradas reflejadas debo huir y esconderme, Aquellos ojos místicos se cierran y me cegan; Con el pasar del tiempo un prisionero encerró detrás de la puerta rosas solitarias que lentamente se marchitan y mueren.
No logro escapar de esta cautiva infelicidad, Corazón sin sentimientos, en supremacía; Derrocha un mar violento de tiranía, La vida tiene muros despreciables que me han encerrado por siempre, En sus paredes, en mi prisión eterna; Toca las cuerdas intensas de esta sinfonía.
Olvida esta fantasía, Es sólo otra visión que se lleva la marea, Los olvidados nadie recordará, Aunque no puedo negar lo que hay detrás, Detrás de esta utopía.
Qué canción, ésta es mi humilde traducción al español. Pese a que en ella no rescató el valor rítmico y sonoro, intento hacerlo mejor posible para ser fiel en lo que quiere expresar el autor. No obstante, casi nunca se puede expresar todo lo que siento con palabras, la inspiración a veces proviene de lo incomprensible; por tanto, inexplicable. Soy de la idea que si una canción te toca en alma, debes traducirla, para no sólo entenderla, sino que amarla por siempre. Es triste, pero verdadera. Muchos artistas del ámbito que sean (músicos, poetas, pintores, ets.) subvalorados. No entiendo eso de esperar a que se muera uno de ellos para darse cuenta lo que valen. Si contasemos cuantos de ellos y ellas han sido recordados después de muertos habría más personas de la que sobreviven por intentos de asesinato. Aunque creo un artista necesita a veces, no siempre, un poco de inspiración en la soledad y el olvido. Es como si nos sintiesemos desolados y arrojados en un mundo opacado por la vanidad y insoportable tristeza de vivir anclados en la inconsecuencia perpetua, de morir atados sin pena ni gloria.